domingo, 15 de junio de 2014

Arroz con Licuado de Acelgas


La acelga es una verdura rica en folatos. Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
            En la acelga también es abundante la presencia de beta-caroteno, un pigmento natural que confiere el color amarillo-anaranjado-rojizo a los vegetales. El organismo, a medida que lo necesita lo convierte en vitamina A. En la acelga, el beta-caroteno esta enmascarado por la clorofila, pigmento más abundante.

Ingredientes:
-         Para el licuado de acelgas:
-         3 hojas de acelgas
-         1 gramos de ajos secos
-         25 ml de aceite
-         75 ml de caldo de pollo
-         Para el sofrito:
-         150 gramos de arroz
-         5 dientes de ajo
-         Unas hebras de azafrán
-         ½ cucharada de café de pimentón
-         80 gramos de salsa de tomate
-         2 hojas de laurel
-         1 ramita de tomillo
-         400 ml de caldo de pollo aprox.



Elaboración:
            Tostar un poco el azafrán. Hacer un paquetito con papel de aluminio e introducir dentro el azafrán. En una sartén caliente, poner el paquetito unos 15 segundos de cada lado. Abrirlo y reservarlo.
            Empezar el sofrito con el ajo. Cuando este un poco dorado, añadir el pimentón y remover para que no se queme. Incorporar la salsa de tomate, tomillo, laurel y azafrán. Sofreír 3 minutos.
            Añadir el arroz y remover un par de minutos. Incorporar 2.5 veces la cantidad de arroz en caldo. Poner a fuego fuerte removiendo de vez en cuando, unos 5 minutos. Bajar el fuego y mantener otros 15 minutos aprox. moviendo el arroz lo menos posible o incluso nada.
            Cuando falten 2 o tres minutos para la final de la cocción del arroz, añadir como 50 ml del licuado de acelgas y remover hasta que quede bien integrado. Rectificar de sal.
            Si queremos socarrat, aplanar el arroz y sin moverlo, subir el fuego al máximo durante 1 minuto.
            Emplatar. Acompañar el licuado de acelgas en una salsera por si nos apetece añadir más al arroz.
            Servir.

Notas:
            Tostando el azafrán, conseguiremos un mejor sabor, olor, color e integración del mismo en nuestro arroz.

            En mi caso, acompañé el arroz con jamón. También podemos añadir al sofrito unos trocitos de carne de pollo.

 


sábado, 14 de junio de 2014

Fajitas Mexicanas


Las fajitas no forman parte de la cocina mexicana propiamente dicha, sino de la Tex Mex, el sincretismo culinario que se da entre la frontera de México y los Estados Unidos (Texas en particular).
Las fajitas no son ni más ni menos que un salteado de carnes y verduras que se come envuelto en una tortilla de harina de trigo (no de maíz). Se cuenta que su origen se debe a la creatividad de los vaqueros mexicanos que trabajaban como asalariados en Texas, que como parte de pago recibían las partes más duras de la vaca (en particular la arrachera, un corte similar a la entraña) y se veían obligados a hacer un buen uso culinario de esa carne para hacerla comestible; de este modo inventaron las fajitas y de ahí como se le conoce en muchos sitios: "fajita vaquera".

Ingredientes para 3-4 unidades:
-         4 tortitas de maíz
-         1 pimiento verde picado en bastones
-         ½ cebolla picada  en bastones o juliana
-         1 trozo de pimiento rojo picado en bastones (yo lo tenia picado y congelado)
-         1 trozo de pechuga de pollo troceado.
-         1 poco de agua. Ver foto.
-         2 cucharadas de salsa de soja
-         1 cucharadita de jengibre
-         ½ pastilla de caldo de pollo
-         Pimienta negra
-         1 cucharadita de maizena
-         Aceite y sal



Elaboración:
            En un wok con un poco de aceite, añadir las verduras y poner el fuego a temperatura alta. Sin parar de remover, saltear las verduras hasta que estén pochadas pero al dente.
            Bajar la temperatura y añadir el pollo. Saltear hasta que este hecho por fuera. Incorporar el agua, la soja, la pastilla, el jengibre y un poco de pimienta. Dar unas vueltas y añadir la maizena. Volver a remover hasta que el poco liquido que tiene espese. Rectificar de sal.

            Servir.



jueves, 12 de junio de 2014

Gazpacho de Sandía


           Otra receta de temporada, pues ya están aquí las sandías y ricos tomates.
La sandia es un fruto que procede de África. Se dice que los primeros cultivos se realizaron por primera vez en el valle del Nilo y que fueron los agricultores egipcios quienes lo hicieron. Con formas redondeadas y de tamaño grande, gigante si la comparamos a casi el resto de las frutas.
La sandia tiene 4 veces mas vitamina A que la naranja.
Es un fruto totalmente aprovechable ya que tanto la pulpa como el jugo, cáscara y semilla son comestibles. 
Las semillas se comen tostadas o molidas para elaborar panes y su cáscara se emplea para hacerla confitada o glaseada.
Conviene comerla entre comidas, media hora antes o tres horas después de las comidas. Nunca como postre, porque diluye los jugos digestivos y hace lenta la digestión, o durante el desayuno y la merienda.
Receta casera para la tos. Mezclar una taza de jugo de sandía previamente colado con 1 cucharada de miel. Calentar esta preparación y tomar 3 cucharadas cada dos horas entre las comidas o antes de comer.
Si el gazpacho de tomate solo ya es refrescante, éste con sandia lo es aun más.

Ingredientes para 2-3 vasos.
-         200 gr. de sandia.
-         1 tomate mediano
-         1 trozo de cebolla
-         1 trozo de pepino
-         25 gr. de pan del día anterior
-         1 trozo de pimiento rojo
-         Vinagre de vino, aceite, sal y pimienta.



Elaboración.
            Quitar las semillas a la sandia.
            Empapar la miga de pan y escurrir bien.
            Añadir todo al vaso de la batidora y triturar bien. Si os gusta mas liquido, añadir un poco de agua fría.
            Enfriar en el frigo un rato.
            Servir.

Nota:

            Según el gusto de cada uno, variar las cantidades de los ingredientes menos el de la sandia. En mi caso, utilice un tomate demasiado grande que enmascaro un poco el sabor de la sandia.


Ensalada Fresca de Judías Verdes

 

            Esta ensalada es muy rica y refrescante para las fechas que vienen.
            La rucula, pepino, vinagre balsámico y limón, darán un toque muy fresco a nuestra ensalada.
        
Ingredientes para dos:
-         Canónigos
-         Rucula
-         Judías verdes
-         Pepino
-         1 lata de atún en conserva
-         Queso peccorino
-         2 cucharadas de vinagre balsámico de módena
-         1 cucharada de zumo de limón
-         3 cucharadas de aceite de oliva virgen
-         Sal


Elaboración:
            Cocer las judías verdes troceadas durante 10 mt en agua con sal.
            Mientras cuecen, poner agua bien fría en un bol, donde meteremos las judías recién cocidas para cortar la cocción y mantener el color verde vivo.
            Escurrir las judías y añadir a la ensaladera donde habremos hecho una camada con los canónigos y la recula. Añadir también el pepino en bastones. Añadir sal.
            En medio de la ensalada, colocar el atún. Rallar por encima un poco de queso.
            En un bol pequeñito, verter el vinagre, zumo y aceite. Emulsionarlo y condimentar la ensalada.
            Servir.

Notas:
            La vinagreta, podemos variarla al gusto cambiando la cantidad del ingrediente que deseemos.

            Si queremos hacer nuestra ensalada menos calórica, podemos prescindir del atún y queso y seguirá estando muy rica.




martes, 10 de junio de 2014

Espinacas con Pasas y Piñones


La espinaca es un producto excelente con multitud de propiedades beneficiosas. Ya lo sabemos. Pero  tiene sus contraindicaciones, tan importantes como sus beneficios.  El consumo de espinacas crudas, aunque es una forma popular de hacerlo, no es lo mejor, pues cuando se comen crudas, contienen ácido oxálico que daña los vasos sanguíneos. Cuando se consumen grandes cantidades de espinacas crudas, en algunas personas son capaces de producir ataques de gota, artritis y reumatismo. Estos ácidos pueden producir cálculos en los riñones y en la vesícula, así como disminuir la función renal. La mejor forma de comerlas es cocinada al vapor o ligeramente sofritas para que el ácido oxálico se disminuya. Es recomendable tirar el agua en que se cocieron las espinacas donde se concentra el ácido y hasta pueden enjuagarse antes de comerse. Aún así, conservan sus poderosas propiedades nutritivas.
            Además, todavía hay personas que creen que es uno de los alimentos con mas hierro que existen, cuando curiosamente, todo se debe a un error en la cuantificación que en su día se hizo de la proporción de hierro en este vegetal, pues la persona que lo hizo, se equivoco al poner una coma en la citada cantidad. Vamos, que si Popeye lo hubiera sabido, hubiera comido almejas en vez de espinacas.
  
Ingredientes para dos:
-         Espinacas
-         Piñones
-         Pasas
-         1 cebolla mediana
-         2 dientes de ajo
-         75 ml de Nata aprox.
-         Curry
-         Sal y aceite



Elaboración:
            En un cuenco pequeño con agua templada, añadir las pasas para hidratarlas, mientras vamos haciendo la receta.
            Tostar en una sartén los piñones a fuego medio. No se pone aceite, ya que los piñones sudaran su propia grasa. Reservar.
            En la misma sartén, añadir aceite y empezar a freír la cebolla y ajo bien picados. Cuando este un poco tierno, añadir las espinacas en crudo y empezar a remover para que se ablanden y vaya bajando su volumen. Cuando estén un poco tiernas y pochadas, añadir las pasas, nata, sal y curry al gusto. Mantener a fuego bajo hasta que la nata reduzca. En el último momento, añadir los piñones y dar unas vueltas.

Notas:

            Para mi gusto, va muy bien como guarnición de una carne. En éste caso, lo he presentado en tapas, con salchichas fritas y jamón.