domingo, 27 de marzo de 2016

Solomillo de Cerdo a la Salvia a Baja Temperatura


"A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota"

            Mirando en el recetario, he visto que no he puesto ninguna del solomillo de cerdo a baja temperatura. El solomillo de cerdo es el producto que mas utilizo para este tipo de cocción.
            La primera vez que lo hice fue en una nevera de camping, llena de agua a 60º y 1 hora aproximadamente, envasándolo en una bolsa a la cual se le hacia el vacío con una pequeña bomba manual. Quede tan impresionado del resultado que decidí fabricar mi propio cocedor a baja temperatura, el cual he ido mejorándolo poco a poco, además de comprarme la envasadora al vacío.
            Como todas las recetas a baja temperatura, ésta también es muy fácil de hacer

Ingredientes para dos:
-         1 Solomillo de cerdo grandecito
-         Mostaza en grano
-         Hojas de salvia
-         Aceite aromático de boletus
-         Sal



Elaboración:
            Encender el sous vide y marcarle la temperatura y tiempo deseado. En este caso, 2.40 horas, temperatura del agua 55 grados. Para obtener una temperatura a corazón de producto de 54 o 55 grados.
            Mientras se calienta el agua, preparar el solomillo. Para ello, sacar del frigorífico, untarlo con un poco de aceite, mostaza y pegarle las hojas de salvia.
            Envasarlo al vacío.
            Sumergirlo en el agua y empezar la cocción.
            Una vez terminada la cocción, dejar reposar dentro de la bolsa, y fuera del agua, unos 15 minutos.
            Cortar en trozos gruesos y marcarlos en una plancha a máxima potencia unos 5 segundos por cada lado.
            Sazonar y servir.

Notas.

            Antes de marcar en la plancha, podemos dejar o retirar la salvia.

 
 

domingo, 6 de marzo de 2016

Bacalhau a Bras


“Si quieres atrapar un pez, piensa como pez”

            Los portugueses son los auténticos reyes del bacalao. Unos expertos.
            Dicen que son capaces de hacer 1000 recetas distintas a base de bacalao. Verdad o no, lo que es cierto es que miman la materia prima al máximo, lo que les permite elaborar platos a priori tan sencillos como este revuelto, en autenticas maravillas. Así he tenido oportunidad de comprobarlo en mi visita a Lisboa. Todo un clásico, también conocido como bacalhau dourado.

Ingredientes para dos:
-         200 gr. de bacalao
-         200 gr. de patata
-         3 huevos
-         1 cebolla mediana
-         1 diente de ajo grande
-         2 cucharadas de perejil fresco
-         Aceitunas negras
-         Aceite para freír
-         Aceite de oliva v.e.


Elaboración:
            Cortar la patata en bastones muy finos, tipo paja. Cubrirla de agua, que cambiaremos varias veces, para eliminar el máximo de almidón posible.
            Cocer el bacalao en agua bien caliente unos 5 mt. o hasta que este cocido, dependerá del tamaño y grosor. Dejar enfriar.
            Empezar a pochar la cebolla. Pasados unos minutos añadir el ajo muy picado.
            Freír las patatas dejándolas en un punto crujiente. Reservarlas.
            Una vez pochada la cebolla y ajo, añadir el bacalao desmenuzado y dar unas vueltas.
            Colocar los tres huevos en un bol y batirlos bien hasta dejarlos espumosos.
            Añadir a la cebolla, algunas aceitunas negras, las patatas paja, el huevo y el perejil bien picado, todo por este orden. Salpimentar. Remover a fuego medio bajo hasta integrar bien el huevo.
            Emplatar y adornar con algunas aceitunas más.
            Servir.

Notas:
            Las patatas paja podemos comprarlas de bolsa ya hechas. Nos ahorrara trabajo y suelen tener un punto crujiente asegurado.
            Utilizar un aceite normal para freír y el de oliva para el revuelto.

            El punto más importante en la elaboración de esta receta, es el punto del huevo, que debe quedar bien integrado y muy poco hecho. No es como en otro tipo de revueltos donde los trozos de huevos son bastante identificables.



domingo, 28 de febrero de 2016

Variado de Tartaletas y Tosta

 


"No es mucho perder un boquerón, para pescar un salmón"

             Los canapés, tartaletas, tostas, panecillos, etc, es una buena forma de atrevernos, aprender y combinar ingredientes que de otra forma no nos atreveríamos o aprenderiamos.
             Estos son unos sencillos ejemplos, cuyo elemento principal es el pescado

-         Tartaleta de solomillo de bonito con piquillo y compota de ciruelas
-         Tartaleta de palometa ahumada, huevas de lumpo y queso philadelphia
-         Tosta de lomos de sardinas ahumadas con tomate y queso fresco


 Ingredientes para las tartaletas de solomillo de bonito:
-         1 solomillo de bonito
-         Pimientos del piquillo
-         Compota de ciruelas
-         Sal
-         Pimienta negra
-         Aceite
-         Tartaletas
Elaboración:
            Trocear los piquillos en trozos pequeños. Reservar.
            Salpimentar el solomillo y dorarlo por todos los lados en una sartén bien caliente con un poco de aceite. Solo unos segundos, pues debe quedar casi crudo por dentro.
            Colocar un poco de compota en las tartaletas, después unas tiras de pimientos y un trozo de bonito encima.


Ingredientes para las tartaletas de palometa:
-         Palometa ahumada en aceite
-         Queso de untar
-         Huevas de lumpo
-         Eneldo
Elaboración:
            Cortar la palometa en trozos acorde al tamaño de las tartaletas.
            Untar un poco de queso en el fondo de las tartaletas.
            Colocar encima un poco un trozo de palometa y sobre esta, una cucharadita pequeña de huevas.
            Condimentar con un poco de eneldo.


Ingredientes para las tostas de sardinas:
-         Lomos de sardinas ahumadas en conserva
-         1 tomate natural
-         Queso fresco
-         Aceite de oliva v.e.
Elaboración:
            Tostar un poco el pan.

            Añadir unos hilos de aceite al pan, colocar encima el tomate, queso y los filetes de sardina.



jueves, 18 de febrero de 2016

Coulis de Frambuesas

 

"Fruta mala, pero ajena, ¡que buena!

Antiguamente la palabra "coulis" se refería a los jugos que desprendían las carnes al cocinarse y que eran empleadas para la realización de otras salsas más complejas. Hoy en día, un coulis es sencillamente un puré de verduras, frutas u otros alimentos, que son triturados y pasados por un tamiz.
Quizás los coulis más utilizados o que más familiares nos resultan, son los de frutas utilizados en postres, como el coulis de fresa o frambuesa.
El de frambuesas en particular, va muy bien para acompañar una panna cotta, tarta de queso o un yogur natural.

Ingredientes:
-          60 gr. de frambuesas
-         30 gr. de azúcar
-         25 ml. de agua


 Elaboracion:

             En un cazo, verter el agua y el azúcar, poner el fuego a media temperatura hasta que se forme el almíbar.
            Mientras, triturar las frambuesas.
            Una vez tengamos el almíbar, añadir al puré de frambuesas y volver a batir.
Por ultimo, pasar el puré por un colador o chino fino para desechar las pepitas.
            Meter en el frigo para enfriarlo antes de utilizarlo.
            Servir.

  
  

domingo, 14 de febrero de 2016

Tarta de Fresas


"Lo que la fresa tiene de medicina, lo tiene la cereza de dañina"

Ingredientes:
-         200 gr. de galletas
-         60 gr. de mantequilla
-         1 cucharada grande de cacao en polvo
-         300 gr. de fresas
-         200 ml. de nata
-         50 gr. de azúcar
-         5-6 gr. de gelatina en polvo



Elaboracion:
            Poner papel de horno en el fondo del molde que vayamos a utilizar. No es necesario, pero nos ayudara a desmoldar la tarta.
            Triturar bien las galletas y añadir la mantequilla derretida o en pomada más el cacao. Mezclar bien y la pasta sobre el fondo de nuestro molde. Meter 10 mt. al horno a 200º para compactar y solidificar un poco la base.
            Cortar las fresas, previamente lavadas y quitados los tallos, en 2 o 4 trozos. Colocarlas en una olla junto con el azúcar y cocer 3-4 mt hasta derretir el azúcar y ablandar un poco las fresas.
            Triturar las fresas y añadir la gelatina disuelta en un culín de agua. Mezclar bien y dejar templar.
            Montar bien la nata y añadir a las fresas 2 cucharadas grandes. Dar unas vueltas para integrar un poco la nata, pero no mucho.
            Verter el relleno sobre el resto de la nata y mezclar bien. Debe quedar cremoso.
            Añadir el relleno sobre el molde y alisar un poco.
            Tapar y meter al frigo 5 horas.
            Adornar con unas fresas.

            Servir.

Notas:
            Receta sacada de www.lasmariacocinillas.com, con alguna ligera variacion.